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EL VIAJERO ILUSTRADO: ¿QUÉ TIPO DE VIAJERO SOS?

Viajero Ilustrado

Desde tiempos remotos, el ser humano ha sentido la ferviente necesidad de navegar los mares y explorar nuevas tierras. Claro que en otras épocas esa necesidad pasaba por motivaciones distintas a la de conocer nuevas culturas, pero ese espíritu aventurero recorría la sangre de quienes se subían a un barco y se dejaban llevar por las corrientes marinas hacia sitios desconocidos. El ser humano, por naturaleza, es navegante, es explorador, es viajero. Y esa pasión por descubrir sigue aún vigente en sus genes, sólo que muchas veces, ese gen ha perdido sus primeras tres letras y ha mutado a una necesidad de “cubrir”.

Por Facundo Rosón (www.pieypata.com)

Se podría decir que el ser humano es viajero por naturaleza y turista por necesidad. Ninguno de nuestros antepasados compraba un paquete, se subía a un micro con auriculares que traducían en sus propios idiomas, e intentaba “cubrir” en el menor tiempo posible el mayor espacio posible. Pero el concepto de turista nace de esa insuficiencia de tiempo. Al fin y al cabo dos semanas disponibles en el año para saciar la sed viajera innata del ser humano, no alcanza; y por eso nace el turista, siguiendo los principios de la evolución de Darwin, adaptándose a las nuevas reglas del mundo. El homo viajerum deja la curiosidad de lado y se embarca en una carrera por tachar de su lista la mayor cantidad de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y en lugar de viajar, turistea. En lugar de explorar a pie las tierras nuevas, se mete en un micro con techo abierto que le permite ver todo. En lugar de respirar el aire fresco de un nuevo paisaje, se baja del auto para la foto rápida y sigue rumbo a nuevas tierras desconocidas que seguirán siendo desconocidas a pesar de ya estar tachadas de su lista. En lugar de disfrutar la gastronomía local se atraganta con un menú turístico para poder seguir apurado.

Hoy en día son cada vez más los seres humanos que quieren regresar a esas raíces exploradoras y prefieren viajar lento, y, a pesar de tener tan sólo dos semanas disponibles, las eligen para vivir un solo lugar. Pero ser viajero también implica un riesgo. Porque muchos de ellos se dejan llevar tanto por las mareas que simplemente están de paso. Son los viajeros que se tomaron muy a pecho el concepto de “ir adonde el mar me lleve”, y tal vez caminan por un sitio histórico sin siquiera saberlo. Es por eso que este artículo se titula “El viajero ilustrado”. Porque es el tipo de viajero que según mi humilde opinión, es el que todos deberíamos tener en nuestros genes o al menos tratar de descubrir. Es el perfecto equilibrio entre el turista que quiere informarse y el viajero que quiere ir a su ritmo.

Veamos entonces qué tipo de viajero sos (o si aún sos turista). Elegí una respuesta por pregunta. Y no te hagas trampa. Nadie te va a juzgar.

  1. Antes de viajar:

    a) Sólo esperás el viaje y apenas llegás al lugar vas al centro de información turística por un mapa o seguís a tu guía a todos lados.
    b) Sólo esperás el viaje y cuando llegás, comenzás a caminar sin rumbo.
    c) Estudiás acerca del lugar, su historia y su cultura. Y al llegar, caminás conociendo dónde estás.

    2. Preferís recorrer el lugar:

    a) En un micro turístico que te lleve a los puntos de interés.
    b) En transporte público.
    c) A pie.

    3. A la hora de comer:

    a) Buscás un restaurante céntrico con menú turístico.
    b) Comés algo típico de algún puesto callejero.
    c) Ya sabés adónde comen los lugareños y disfrutás de una comida ahí, tomándote tu tiempo

    4. Durante el viaje, interactuás con:

    a) Tu guía turístico o tu grupo de viaje.
    b) La gente del lugar para que te recomienden lugares para ver.
    c) La gente del lugar para conocer acerca de su vida y sus vivencias

    5. Si durante el viaje descubrís un rincón inesperado:

    a) Le sacás una foto y seguís tu rumbo.
    b) Te tomás tu tiempo para disfrutarlo, y luego seguís tu rumbo.
    c) Te tomás tu tiempo para disfrutarlo e intentás obtener información acerca de ese lugar.

    Si tu mayoría de respuestas son A, todavía sos turista.

    Te gusta que te lleven a los lugares y te muestren lo típico y lo más importante. Sentís que tenés poco tiempo para todo lo que tenés que ver y hacer y preferís no perderte nada. Seguramente tengas una lista de todos los lugares en el mundo que querés visitar y tal vez uno de tus libros de viajes preferido sea “1000 lugares que ver antes de morir”. No hay nada de malo con eso, pero te recomiendo que intentes vivir tu próximo viaje de otra manera.

    Si tu mayoría de respuestas son B, sos un viajero.

    Querés alejarte lo más posible del concepto del turista. Te gusta llegar a un lugar y dejarte llevar y sorprenderte. Preferís descubrir los sitios a medida en que avanzás y no te interesa tanto el motivo por el cual están ahí sino que disfrutás el hecho de estar vos ahí. Estás muy cerca de vivir un lugar de la mejor manera. Sólo te falta animarte a sumergirte más en el lugar antes de llegar ahí.

    Si tu mayoría de respuestas con C, sos un viajero ilustrado.

    Te gusta improvisar y dejarte llevar, pero sabés acerca del lugar en el que estás y tenés un breve plano mental acerca de dónde querés ir, aunque sin miedo a cambiar los planes sobre la marcha. Disfrutás más el recorrido que la meta.
    Seas el tipo de turista o viajero que seas, está perfecto. Lo importante de viajar es hacerlo a tu manera. Pero te invito a que al menos una vez, intentes detenerte y viajar lento. Que dos semanas no son nada si querés cubrir todo, pero pueden ser mucho, o al menos suficiente, si querés realmente conocer y vivir un lugar.

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