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LOS CENOTES DE YUCATÁN: QUÉ SON Y DÓNDE ENCONTRARLOS

Cuando uno piensa en México como el próximo destino vacacional lo primero que se viene a la mente son sus hermosas playas de arena fina y blanca, sus impactantes ruinas Aztecas y Mayas con las Pirámides de Teotihuacán o las de Tulum como grandes referentes de la riqueza patrimonial mexicana, y sus bellas ciudades coloniales que lograron con gran orgullo adaptarse a una cruenta colonización en la época de los grandes periplos oceánicos y transformar esa nueva cultura en propia.
Pero hay algo oculto en México que muchos desconocen. No es tan oculto por desconocido como sí lo es por lo que en sí son. Estamos hablando del mundo de cuevas y ríos subterráneos que encuentra su máximo esplendor en la península de Yucatán. Estamos hablando de los Cenotes.
¿Estás listo para entender un poco más acerca de este gran fenómeno? Te invito entonces en un viaje hacia las profundidades.

Por Facundo Rosón (www.pieypata.com)

LOS CENOTES: UN UNIVERSO SUBTERRÁNEO

No voy a ponerme muy científico con la explicación y hablar de dolinas inundadas de origen kárstico, o de los pulsos glaciares del Pleistoceno, época en la cual se formaron los cenotes. Voy a ser más simple para que puedas entender no sólo qué es un cenote sino también para que puedas viajar un poco de manera imaginaria y sientas lo que es estar dentro de uno. Los cenotes son básicamente cuevas inundadas de agua dulce con algún tipo de conexión con el exterior.
Cerrá los ojos y dejá que te llevo. Confiá, no te voy a dejar caer o chocarte con algo. ¿Ya los tenés cerrados? Empezamos a caminar por un camino de tierra, estamos rodeados de árboles selváticos y escuchando a los pájaros sobre nuestras cabezas. No caminamos mucho, serán unos 200 metros, y tu cuerpo se hiela por un segundo. Tranquilo. Te estoy ayudando a ponerte el chaleco salvavidas. Es que está aún mojado y frío. Pero seguí conmigo, no abras los ojos.
Caminamos un poco más, cuidado que hay un desnivel hacia abajo, y ahora es sólo una pequeña escalera para bajar. ¿Confiás en mí? ¡Saltá!
El silencio se adueña por un instante de tu mundo. Es ese segundo en el cual los sonidos del mundo exterior se apagan y se escuchan como ecos lejanos. Tu cuerpo ya no pesa. Te sentís como una pluma en agua. Abrís los ojos. Estás en otro mundo. Te ves flotando en un universo de túneles, cuevas, fósiles, y ríos subterráneos. Bienvenido al mundo de los cenotes, y bienvenido al Cenote Dos Ojos de la Península de Yucatán.

CENOTE DOS OJOS

Son apenas 15 minutos en auto los que separan la zona arqueológica de Tulum, esa fantástica ciudad amurallada de los Mayas, de uno de los sistemas subterráneos más grandes y hermosos de la Península de Yucatán: el Parque Dos Ojos y sus famosos cenotes. Por lo tanto una visita a las ruinas estaría incompleta si no cerráramos la jornada disfrutando de esta maravilla de la naturaleza.
Dos Ojos, que como su nombre bien lo dice se compone de dos cenotes en donde está permitido el nado, estaba dentro de los 10 sistemas de cuevas subterráneas y bajo agua más largas del mundo: más de 61 kilómetros. Pero el día 10 de enero del presente año fue protagonista de una de las noticias arqueológicas más importantes del siglo, ya que se descubrió su conexión con el cenote de Sac Actum, y se transformó así en el sistema de cavernas inundadas más grande del mundo con una extensión de 350 kilómetros. Contiene además el pasaje de cueva más profunda de la región de Quintana Roo, con 118 metros de profundidad.
Se cree, de acuerdo a los mapas con los que se cuenta, que la extensión podría llegar a los 1000 kilómetros, lo que la transformaría así no sólo en la cueva bajo agua más extensa sino también en la cueva bajo agua y seca más extensa del mundo, superando a la Cueva de Mammoth, en Kentucky, EEUU, y sus 682 kilómetros de extensión.
La entrada al parque cuesta 350 pesos mexicanos, unos 18 dólares. Eso incluye los elementos para snorkel: chaleco salvavida, máscara, y respirador; y te permite nadar en ambos cenotes el tiempo que uno desee. La experiencia lo vale. Eso sí, no hay restaurante ni café ni nada cerca por lo que si tu idea es pasar la jornada completa te recomiendo que lleves tu propia comida y bebida.

 

CÓMO ES LA EXPERIENCIA DE NADAR EN UN CENOTE

Te voy a hablar acerca de la experiencia de hacer snorkel, ya que también existe la posibilidad de bucear en estas cuevas y adentrarte aún más en este mundo misterioso oculto bajo tierra, pero esa es una experiencia que no vivimos por una simple razón: viajamos con nuestro niño de ocho meses. Cuando uno viaja con niños, tiene que adaptarse. Y sí, ¡él también entró al cenote si te lo estás preguntando!
Pararse frente a la cueva y mirar allí abajo en donde el agua cristalina rebota los rayos de sol que penetran por las aberturas y dibujan formas en las paredes, es sentirse dentro de un santuario sagrado. De hecho los cenotes fueron lugares sagrados para los Mayas: allí se llevaban a cabo rituales de lluvia, de vida, de muerte, de renacimiento, y de fertilidad. Eran para los Mayas un punto de conexión con el mundo de los muertos, parte del recorrido que los que se iban tenían que hacer para llegar al inframundo.

Pero no sólo eran de gran importancia a nivel espiritual sino que eran de vital importancia para el desarrollo de las grandes ciudades. La región mexicana de Yucatán tiene épocas de muy poca lluvia y tiene un suelo en donde el agua se filtra rápidamente. Por ende, los cenotes eran la fuente principal de agua, y por lo tanto, la fuente principal de vida.
Cuando uno tiene la suerte de compartir la jornada con un grupo de turistas y viajeros responsables, el silencio de la cueva es sobrecogedor, en especial cuando uno mete la cabeza dentro del agua y comienza a nadar libremente a lo largo y ancho de esas enormes piscinas naturales, cuyo túnel de conexión puede recorrerse con el equipo de buceo correspondiente (para el snorkel, las áreas delimitadas son los dos cenotes).
El agua es tan transparente y limpia que flotando desde la superficie uno puede ver perfectamente el fondo, incluso con sus 10 metros de lejanía. Sí, estamos flotando a 10 metros de distancia del suelo y esa sensación de enormidad es maravillosa. Uno se siente pequeño dentro de un mundo diferente. De vez en cuando te cruzás con un viajero y volvés a la realidad. Pero cuando no hay personas alrededor se siente como estar flotando en un hermoso abismo (de hecho la palabra cenote deriva de ese término del maya tz’onot).
Por eso, si tu próximo destino es la Riviera Maya, no dejes de visitar estos grandes paraísos. Te nombré el de Dos Ojos ya que fue hace unos días noticia mundial. Pero hay muchos más por conocer y descubrir.

Nadar en un cenote es una experiencia única que te transporta a otros tiempos, a otras eras y culturas, en donde esa agua en donde uno está ahora flotando era escenario de rituales de vida y de muerte, y era considerado una gran ventana a otro mundo, un mundo escondido que aún hoy se sigue descubriendo.

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